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LH Nutrición

Pérdida de grasa

Estrés, hormonas y pérdida de grasa

Cómo el estrés puede estar frenando tu pérdida de grasa y desregulando tus hormonas: cortisol, tiroides, hambre y saciedad, y qué pasos sencillos pueden ayudarte.

Por Lucía Herraiz · 2 min de lectura
Ilustración de una mujer agobiada, con las manos en la cabeza, bajo una nube con la palabra «Estrés»

En este blog te explico cómo el estrés puede estar bloqueando tu pérdida de peso y desregulando tus hormonas. Existe una conexión fisiológica real, y quizás dar algunos pasos puede mejorar tu situación.

El cortisol: esa hormona que entra en juego cuando el cuerpo interpreta peligro

Todos vivimos en un estado de prisa constante, trabajos demandantes, falta de descanso… y llega un punto en que nuestro cerebro no distingue entre la fatiga del día a día y un estrés físico, emocional o fisiológico.

Nuestro cuerpo activa un eje que es el suprarrenal y se libera cortisol. Esta respuesta está diseñada para sobrevivir, no para perder grasa o mejorar el rendimiento, chic@s.

Y es que, al mantener esos niveles altos de cortisol de forma crónica, se desencadenan muchos eventos en nuestro metabolismo.

Cómo el estrés altera tu apetito y tu tiroides

El freno metabólico de la tiroides

El estrés continuo altera la conversión de la hormona tiroidea T4 a T3 activa. Al reducirse la T3 libre, tu gasto metabólico en reposo se frena para conservar energía.

Ese es el famoso modo ahorro, y si encima metes menos comida y más estrés físico o de entrenamiento, tu tiroides va a funcionar aún peor… Mi consejo es que bajes revoluciones 1-2 semanas (entrena menos y come más) y trabajes en ver desde dónde haces las cosas.

El estrés y las hormonas del hambre y la saciedad

Además, el estrés altera directamente la grelina (hormona del hambre) y la leptina (hormona de la saciedad). Estas hormonas tienen muchas más funciones, y su equilibrio y correcto funcionamiento es esencial no solo para esas señales, sino para tu metabolismo y tu salud general.

A veces, estar en un déficit muy agresivo durante mucho tiempo también provoca alteraciones en esta señalización… ¡toca subir calorías! 🙂

Para terminar

Esta semana te recomiendo apuntar y regular tus ritmos antes que apretar más en tu exigencia con las comidas: registra si estás ansios@, si vas corriendo a todos lados, cuánto duermes, cuánto descansas, cuánto tiempo estás exigiéndote más cosas…

Intenta apagar pantallas 1 hora antes de dormir y hacer respiraciones diafragmáticas en momentos concretos del día (cuádralo en tu agenda como el resto de tareas).

Y recuerda: más no es mejor. A veces, quedarte en casa con un helado viendo una peli es lo correcto para resensibilizar.

Infografía: el estrés activa el cortisol, que afecta a la tiroides, al metabolismo de la grasa y al hambre y la saciedad. Para terminar: regular los ritmos circadianos y bajar la alarma del sistema nervioso.
Empezamos

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Si algo de lo que has leído te suena, reserva tu primera consulta y lo vemos con calma, a partir de tu día a día.